La muralla almohade de Cáceres fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986. Ese carácter y las normas de ICOMOS sobre las obras en estos edificios han regido nuestro proyecto y las obras realizadas.
Se construye en 1169, pero a partir de 1229, los edificios adosados, los malos usos de sus torres y antemuros, la falta de conservación y los expolios a partir de la Ilustración la degradaron progresivamente.
Los daños se agudizan en el lienzo oriental por el “relleno del conjunto de los Pozos” y por las
restauraciones de las últimas décadas del siglo pasado. Se pueden resumir fundamentalmente: en la
rotura del muro frontal de la coracha de los Pozos provocada por el empuje del relleno moderno (1740); en la pérdida de material de la cara exterior de los muros; en la existencia de oquedades importantes en el interior de estos; en la pérdida de partes del revestimiento y de los encintados y en el deficiente estado de conservación de elementos decorativos y de epigrafías originales almohades.
Realizamos la restauración de los muros utilizando sobre todo materiales originales: el hormigón de cal; morteros de cal y mampostería de cuarcita.
Restauramos los restos de encintados y de epigrafías con morteros de cal iguales a los originales.
Restituimos los merlones y revestimientos cuya ausencia impedía una lectura correcta del monumento.
Y realizamos el vaciado parcial del relleno del conjunto de los Pozos, consiguiendo con ello rescatar y restaurar las telas interiores y la arquitectura de la Coracha.